ha muerto de manera inesperada, digamos que la "arandela" que sirve para que el recipiente resulte más estanco ha decidido su "independencia" y se ha despegado de la tapa de bidón...
Así que me compré uno nuevo, que al parecer es "lo más de lo más"
Se supone que aguanta mejor la temperatura del líquido (ya sea frío o caliente) que un bidón normal pero con estas temperaturas aún no he tenido oportunidad de probarlo. Llama la atención que es un bidón tirando a ancho y de aspecto algo "tosco", que te hace dudar si va a entrar en el portabidón, para mi suerte mis portabidones son de aluminio, y se ajustan perfectamente al bidón sea como sea. La boquilla, para mi, que nunca he usado una mochila de hidratación, resulta curiosa parece el dispensador de un bote de kétchup. Eso tiene sus ventajas y desventajas, la ventaja es que es cómodo para beber y no deja "chorretones" en la bici; la desventaja es que es tan estanca que cuando queda poco líquido siempre tragas un poco de aire.
Otra cosa que llama la atención de la boquilla es que está es recubierta por otra de silicona transparente, y aquí me volví loca: "¿Esto se quita o no se quita?... a ver si me lo voy a cargar". La web de Camelbak me quitó la duda con un vídeo (dos chicos quue hablaban en un inglés demasiado rápido como para enterarte de todo...) "ah, se quita, y parece fácil"
... pues de fácil NADA, al final lo saqué poniendo el quicio de una cuchara en un borde... ya no sé si soy muy torpe o esto no sólo me pasa a mi...
Una vez limpiado el bidón, salí con la bici y probé a ver que tal, y muy contenta. El líquido sale con un "chorro uniforme" (que mal suena....), resulta bastante fácil coger el bidón y sacarlo, lo que me anima a beber más (confieso que muchas veces se me olvida beber, y luego me da una de mis pájaras...).
Bueno, aquí dejo un test más "profesional" http://www.amigosdelciclismo.com/noticia.asp?id=8102





